11/10 - Interés para la salud

Alergias: todo lo que tenés que saber

Comenzó la primavera, y con ella llegan las flores y aumentan las consultas al médico por alergias. Las enfermedades alérgicas están entre las seis patologías más frecuentes según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para saber todo sobre ellas, dialogamos con la doctora María Marcela Bascou, especialista en Alergología de nuestra Clínica.

El término “ALERGIA” abarca un conjunto de enfermedades tales como: asma, rinitis, dermatitis, urticaria y reacciones anafilácticas, entre otras. La palabra alergia, se empieza a usar en julio de 1906 como reactividad alterada específica del organismo. Hoy, se define como una Hipersensibilidad alérgeno-específico mediada inmunológicamente. El alérgico tiene una predisposición a reaccionar de manera diferente a los no alérgicos ante diversas sustancias con las cuales estamos habitualmente en contacto.

Estas sustancias, llamadas alérgenos o antígenos, son sumamente variados: alimentos, medicamentos, ácaros, pólenes, hongos de la humedad y pelo de mascotas, entre otras.

En el organismo existe un anticuerpo que se llama IgE, que habitualmente está aumentado en los alérgicos y que son los responsables de la producción de los síntomas de alergia.

Al ingresar al organismo las sustancias a las cuales el paciente es alérgico, se pone en contacto con los anticuerpos, produciendo la reacción alérgica.

El lugar del organismo en el que se produce la reacción alérgica se denomina “órgano de choque”. Según cual sea el órgano de choque, se producirán las distintas enfermedades alérgicas. Así por ejemplo, si es el bronquio, se producirá el asma. Si es la nariz, se producirá la rinitis. Si es la piel, se producirá eczema, urticaria o dermatitis. Y si es aparato digestivo, distensión abdominal. Estas son las enfermedades alérgicas más comunes. Pero la reacción alérgica puede producirse en cualquier parte del organismo y el tipo de síntoma que pueda presentar el paciente dependerá del órgano atacado en cada caso.

Los síntomas alérgicos, pueden aparecer a cualquier edad, incluso en personas de edad madura, pero son más frecuentes en la infancia. Él asma, el eczema y la alergia alimentaria son más comunes en niños que en adultos. Las reacciones por picaduras de insectos y la rinitis suelen comenzar en la adolescencia y, habitualmente, antes de los 20 años. Las alergias a medicamentos son más comunes en los jóvenes y en la edad media de la vida y muy poco frecuentes en la primera infancia.

Las enfermedades alérgicas tiene un componente hereditario y esta es una característica que puede mantenerse toda la vida, por eso, no puede hablarse de cura.

Pero en las enfermedades alérgicas se pude alterar su historia natural, así como mejorar la calidad de vida y evitar complicaciones en estos pacientes.

ALERGIAS Y PRIMAVERA
Con la llegada de la primavera aumentan los síntomas clínicos causados por el polen de las plantas. En esta época del año, es más común que las personas sufran crisis de asma, rinitis y conjuntivitis, entre otros.
En este periodo se produce un incremento de los síntomas a causa de la floración intensa de árboles, gramíneas y malezas, que con el viento transportan el polen.

TRATAMIENTO
Se puede dividir en tratamiento de crisis y tratamiento de base. El primero trata la crisis en el momento que se produce. Existen para ello una serie de medicamentos: antihistamínicos, broncodilatadores, corticoides, adrenalina. El segundo, es un tratamiento integral que incluye:
1.-Educación del paciente y su familia
2.-Control ambiental
3.-Tratamiento con medicamentos
4.-Inmunoterapia (vacunas subcutáneas y sublinguales)
5.-Psicoterapia
6.-Actividades físico-deportivas.

PREVENCIÓN
Para prevenir la aparición de alergia, o sus síntomas cuando la persona ya ha desarrollado la afección, lo más importante es evitar el contacto con los alérgenos. Sin embargo, esto no siempre es posible, ya que vivimos rodeados de sustancias potencialmente alergénicas; debemos, por tanto, seguir una serie de recomendaciones para minimizar al máximo el contacto con todas esas sustancias que pueden provocar la reacción alérgica, especialmente cuando ya sabemos cuáles son. Por ejemplo, ciertas alergias a los alimentos pueden ser prevenidas por no comer la comida. Sin embargo, las alergias de polen pueden ser más difíciles de tratar, debido a la evitación completa de polen puede ser difícil.

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