Hace algunas semanas se realizó en la Clínica Privada Pueyrredón implante de oído interno (coclear) bilateral en un bebé de 2 años de edad con perdida auditiva total como consecuencia de una meningitis bacteriana. Al mes de la cirugía se realizó el encendido comprobando una excelente adaptación a esta nueva etapa de su vida.
Esta técnica mejora el rendimiento escolar, acelera el desarrollo del lenguaje y reduce el tiempo de adaptación a través de un mecanismo que potencia el estímulo, comparada con el implante unilateral.
Un implante coclear es un dispositivo que puede sustituir al oído externo, medio e interno. Este producto recoge el sonido, lo transforma en un estímulo eléctrico y lo aplica directamente al nervio auditivo, para que pueda ser procesado hasta tener un significado que se traduzca en la audición.
Dado que ambos hemisferios son estimulados a la vez, los pacientes doblemente implantados logran determinar de donde provienen los sonidos con mayor claridad y escuchan mejor en ambientes ruidosos que quienes poseen un solo implante. La bilateralidad evita el llamado “efecto sombra”, que hace que los implantados de un solo oído no escuchen si les hablan por el lado opuesto al dispositivo.
El candidato al programa debe padecer una sordera total o profunda y tiene que haber fracasado con todas las tecnologías de primer orden, como pueden ser los audífonos.
Los criterios de indicación en niños son: mayor de 12 meses de edad con hipoacusia sensorio neural severa-profunda bilateral, con un promedio tonal de la palabra de 90 dB o mayor en el oído, sin obtener beneficio con audífonos bilaterales.
Todos los niños deben recibir rehabilitación auditivo-verbal en sus programas de educación. Un implante coclear no sirve si el niño no asiste a terapia de rehabilitación de lenguaje (auditivo-verbal). Se exige a los padres a una alta motivación con el proceso de rehabilitación de su hijo(a).El tratamiento está contraindicado en niños enfermos mentales y, naturalmente, en aquellos pacientes que no puedan someterse a la anestesia general.
Las expectativas de logros con el implante dependen en gran medida de la edad al implantarse, mientras más cercano a la perdida auditiva, mejor los resultados auditivos. Sin embargo, en pérdidas progresivas, si han usado audífonos, las expectativas de un buen desempeño auditivo son altas, pues lo principal es mantener la vía auditiva estimulada. La plasticidad neural de la vía auditiva comienza a cerrarse alrededor de los 7 años y según algunos autores, se cerraría completamente a los 12 años coincidiendo todos los expertos que los mejores resultados se consiguen antes de los 3 años. Es por esto que los logros alcanzados son diferentes según en la etapa en que se implante la persona. A mayor numero de años de privación auditiva, menor rendimiento del implante. Es así como para un niño con hipoacusia congénita, que recibe su implante antes de los 2 años de vida, se espera que logre un desarrollo auditivo equivalente a sus pares normo oyentes, un lenguaje apropiado y entendible por extraños, asistencia a colegios normales y logros en educación comparables a niños normo-oyentes de su edad.
En los adultos, los resultados son más variables, pues la gama de etiologías, años de privación auditiva y audición residual es muy amplia. En líneas generales, los adultos con implante unilateral tienen buen rendimiento auditivo, presentando mayores problemas en ambientes ruidosos. Un número importante logra entender el lenguaje sin necesidad de lectura labial y por ende usan el teléfono. Algunos incluso disfrutan de la música.
QUE NOS OFRECE LA TECNOLOGIA HOY
El avance tecnológico a servicio de la audición no tiene precedente en la historia. Con el advenimiento nuevos dispositivos entre los que se destacan:
BAHA: pertenece a las prótesis auditivas semi implantable que se coloca en la cortical de la mastoides un tornillo de titanio que necesita ser osteointegrado.
Su principal indicación en pacientes con hipoacusia de conducción e hipoacusia mixta que no pueden ser operados ni equipados con otoamplifonos. El ejemplo mas claro son las malformaciones craneofaciales (Teacher collins) y de oído externo y medio como son los postquirúrgicos de reconstrucciones radicales.
Últimamente se evalúa en pérdidas unilaterales.
VIBRANT SOUNBRIDGE: su funcionamiento consiste en enviar la información acústica a un implemento vibrante colocado en el yunque a nivel de su apófisis descendente y transmitir el sonido a través del oído medio y coclea. Lo que lo diferencia del implante coclear, es que requiere oído medio y coclea funcional.
Este dispositivo esta indicado en pacientes con pérdida sensorio neural moderada a severa que desean una alternativa a los audífonos tradicionales.
IMPLANTE COCLEARES: sin duda que estas son las prótesis auditivas implantables que más han revolucionado el manejo de la hipoacusia severa y profunda tanto en niños como en adultos.
Técnicamente se trata de la estimulación auditiva colocando un electrodos dentro de la coclea de manera tal que cada electrodo estimula una gama de frecuencial.
Uno de cada 1000 recién nacidos vivos en EE.UU. tendrá hipoacusia profunda o severa bilateral, lo que hace que el número de candidatos que se benefician con esta tecnología sea significativo. A lo anterior se deben sumar las hipoacusias sensorioneurales adquiridas en la vida, como la meningitis bacteriana, rubéola, hipoacusia súbita, hipoacusia sensorioneural progresiva durante la infancia, la otoesclerosis, la hipoacusia autoinmune, fracturas de peñasco, la enfermedad de Meniere y otras, que pueden llegar a necesitar implantes cocleares.
Esta tecnología también tiene otras aplicaciones
Estimulación electro acústica
Este dispositivo que es la combinación de un implante para las frecuencias agudas con la introducción de un electrodo corto, combinado con un audífono para los graves indicado con hipoacusia mixtas con curvas descendente.
Implante de tronco
Este implante se indica en aquellos pacientes con hipoacusia en donde no funciona oído medio, coclea y que la única posibilidad es colocar un electrodo de contacto los núcleos cocleares del tronco cerebral. Entre sus indicaciones figuran las disgenesia de oído interno, neurofibromatosis tipo II, agenesia del nervio auditivo.