¿Presión alta? No doctor, ¡yo tengo presión nerviosa!
¿Cuántas veces le respondió de esta manera a su doctor? O, si no lo hizo, ¿cuántas veces lo escuchó de alguien cercano a usted?
Seguro que la respuesta a esta pregunta es varias veces. Muy bien, usted está totalmente seguro de que lo que afirma es así; es más, está totalmente seguro que de esto no representa ningún riesgo para su salud. Intentemos entonces aclarar algunas dudas y poner sobre la mesa esta discusión, a fin de que usted participe de manera más activa en las cuestiones referidas a su salud y la de sus seres queridos.
Comencemos con algunas preguntas simples:
¿Qué es la PRESIÓN ARTERIAL?
El corazón actúa como una bomba que envía al organismo alrededor de 5 litros de sangre por minuto. Cuando el corazón se contrae, impulsa sangre hacia las arterias. La presión alcanzada más alta se llama sistólica o máxima. Cuando se relaja, la presión más baja se llama diastólica o mínima.
Una presión normal para una persona adulta es menor a 130-85 mmHg (mmHg – milímetros de mercurio – es la unidad de medida de la presión arterial) o "13-8,5".
¿Qué es la HIPERTENSIÓN ARTERIAL (HTA)?
La hipertensión es una enfermedad de la pared arterial, que se caracteriza por sus cambios de estructura. También es, junto con el colesterol elevado y el tabaquismo, el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad coronaria (infarto de miocardio o angina de pecho).
¿Puede variar la HTA?
Es muy importante destacar que la presión varía de latido a latido, durante el día y la noche, frente a situaciones cotidianas como caminar, hablar por teléfono o realizar ejercicios. Por lo tanto, la variación de la presión arterial es un fenómeno normal.
¿Cuál es la causa de la Hipertensión Arterial?
En la mayoría de los casos es desconocida, pero existe un componente genético o hereditario que provoca que una persona la desarrolle en algún momento de su vida. En un pequeño porcentaje, su causa es secundaria a algunas enfermedades del riñón, glándulas suprarrenales, algunos medicamentos como las anfetaminas, gotas nasales, corticoides, y el uso de antiinflamatorios y anticonceptivos orales. Finalmente, una causa importante es el consumo excesivo de alcohol, sin olvidar el papel del tabaquismo, lo cual se sabe es causa de HTA y además produce un aumento súbito de la presión arterial al fumar; ésta regresa a valores habituales luego de 15 minutos.
¿Quién es hipertenso?
Es importante destacar que no se puede hacer diagnóstico de hipertensión ni de severidad de la misma con una toma aislada de presión arterial. Se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando después de reiterados controles de presión arterial, la misma es igual o mayor a 140-90 mmHg o "14-9".
¿La Hipertensión Arterial es una enfermedad frecuente?
Es la enfermedad más frecuente en occidente, llegando a prevalecer en un 20% de la población adulta y en el 60% de las personas mayores de 65 años. Es importante destacar que la mitad de los pacientes hipertensos ignoran que están enfermos y, de aquellos que conocen su enfermedad, muy pocos son tratados. Además, de quienes están tratados, muy pocos siguen el tratamiento en forma correcta y la mayoría lo abandona al poco tiempo.
¿La Hipertensión provoca algún síntoma?
Pueden aparecer síntomas inespecíficos como dolores de cabeza, irritabilidad, cansancio y mareos. Sin embargo, en la mayoría de los casos es asintomática.
La toma domiciliaria o en la farmacia ¿es de utilidad?
Es de mucha utilidad, ya que nos permite conocer los cambios de presión arterial durante la vida de nuestros pacientes. En la actualidad existen equipos automáticos que son útiles, económicos y de muy fácil manejo. Los más útiles son aquellos que tienen un manguito que se coloca en el brazo. Es conveniente que su médico controle el correcto funcionamiento del equipo antes de usarlo. No se recomiendan los que registran la presión arterial en el dedo ni en la muñeca, porque son inexactos.
Entonces…
"Mi presión es nerviosa"
Cuando uno le pregunta al paciente “¿cuál cree que es la causa de su hipertensión?”, la respuesta casi siempre es la misma: "Mi presión es nerviosa". Lamentablemente, ésta es la creencia de la gran mayoría de los pacientes hipertensos y los lleva a pensar que la hipertensión se debe a un estado emocional y no a lo que realmente es: una enfermedad de la pared arterial con engrosamiento de su capa muscular (hipertrofia vascular).
Estos cambios anatómicos hacen que una persona hipertensa reaccione en forma exagerada a situaciones de estrés (problemas laborales, duelos, separación, etc.) y su presión llegue a valores elevados. La presión puede subir cuando uno está nervioso, pero lo importante es cuánto sube y por cuánto tiempo sube.
Un ejemplo: dos personas sufren una misma situación de estrés; mientras que la persona normal presenta una elevación leve de su presión (su arteria es normal), la persona hipertensa presenta "un pico de presión arterial" (secundario a su pared arterial enferma). El estrés es similar en ambos, la diferencia está en las arterias.
Entre otras cosas esto ocasiona:
Mal uso de tranquilizantes "para bajar la presión”.
Minimización del riesgo (cardíaco, cerebral, renal, etc.).
Falta de aceptación y mantenimiento del tratamiento indicado por su médico.
Además, el carácter hereditario de esta enfermedad hace que, al no reconocerla como tal, usted dificulte el diagnóstico de ésta en sus hijos.
La hipertensión no es nerviosa en su origen y desde luego no baja con tranquilizantes. El estrés puede disparar o contribuir a la manifestación de la enfermedad, pero no la origina ni la mantiene elevada.
La hipertensión arterial se conoce como el asesino silencioso. Creo que esto en parte es correcto, pero lo que realmente "mata" es la falta de información y conciencia de la gravedad de esta enfermedad.
El objetivo de esta nota es darle información, ayudarlo a que tome conciencia y fundamentalmente a que aprenda a convivir sin miedo con su enfermedad.
Dr. Jorge Fortuna
Especialista en Clínica Médica